lunes, 25 de mayo de 2020


DÍA 1º DE MAYO UNA IRRUPCIÓN EXTRAORDINARIA DE ALGO ORDINARIO

En agradecimiento a Alberto Sladogna por la invitación a su diálogo con Jun Fujita Hiroche este 1º de mayo de 2020, año de la peste.





Un nexo felizmente hallado: “Los pájaros” -el famoso film de Alfred Hitchcock, el coronavirus y lo inconsciente. Los tres tienen en común la conversión de lo que es ordinario en algo extraordinario: los pájaros, la familia de los coronavirus, la inscripción del sujeto en el lenguaje. 

Lo común y corriente se convierte en algo extraordinario: se produce un corte de lo cotidiano que por alguna causa (en por lo menos dos sentidos de la palabra) revientan en una manifestación que suscita extrañeza, asombro o pánico. 

La música ausente del film se explica porque ella atenuaría la presencia de un gorjeo multitudinario en franca persecución de todo lo vivo que se encuentra a su paso.  ¿Del pájaro qué si no, en lo cotidiano, su trinar o su gorjeo? Pero si el gorjeo-o el trinar- se potencia hasta la saturación, lo que aparece es una estridencia que presentificará los ataques.

La gripa corriente, ausente de la nueva presentación del Coronavirus, es la conversión de lo soportable en lo fácilmente mortífero.  La rapidez y la letalidad posible de su contagio, contrasta con las de la gripe.  Solamente la ignorancia en una materia como la epidemiología, banalizará a la segunda.  Pero lo real actual demuestra la conversión mencionada.

Y la señora que, según cuenta César Hasaki desde Buenos Aires, en plena pandemia sale de su casa sin protección y exclama “¡Ah caramba!  ¡Olvidé ponerme el taparrabos!”, es el acto fallido que hace las veces de bisagra extraordinaria que al confundir tapabocas con taparrabos, deja entrever el libreto que se ha redactado en su inconsciente.







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