DÍA 23 DE MAYO ¿Y CÓMO VA TU ENCIERRO?
eDUARDO bOTERO tORO
No, no me refiero a la
cuarentena. Me refiero a qué ahora, durante la cuarentena si has salido del encierro en el que vivías antes de ella. Recuerda: los psicólogos del positivismo (no
los positivistas) insisten en que a esta experiencia la debemos llamar
protección no encierro. ¿De qué te
proteges? ¿Solamente del virus?
O te estás protegiendo de
tentaciones que te lleven a salir del encierro en el que estabas. Dilo: salir de un encierro, lo saben los que
han sufrido prisión, no es algo fácil.
Mi amigo Gustavo Ballesteros lo ha resumido así: “El distanciamiento es
la clave pare evitar el contagio del virus, pero el acercamiento es la clave
para derrotarlo.” Ahora, en tiempos de
la tecnología que nos permite comunicarnos día tras día, hora tras hora, al
minuto. ¿De qué virus te has protegido
durante la cuarentena de protección?
Del virus de la libertad de
pensamiento, del virus de pensar por sí mismo, del virus que te incita a
recuperar el deseo como si volvieras a la juventud, del virus de ejercer
demolición absoluta de certezas incuestionables, de ideales mortíferos,
de… ¿De cuál de todos esos?
Te proteges, quiere decir, te
defiendes.
¿De qué te defiendes? De enfermar.
Entonces te estás defendiendo de vivir porque la primera causa de muerte
es estar vivo. Ley inmutable, ley
imposible de superar. Por qué no
atreverse a enfermar de vida, de lo que significa vivir más allá de la simple
supervivencia…
Es doloroso, sí, pero si te
aguantaste once años en un colegio de mierda y del que saliste solamente
recitando una oración que todavía no abandonas… Quiere decir que no puedes
invocar el dolor como disculpa.
¿Te defiendes de pensar por ti
mismo pues has delegado en otro o en otros que digan lo que hay que pensar y
listo? Apaga la tele o, si prefieres, empieza a mirarla con otros ojos, los
ojos del que sabe que no sabe y por tanto mira con atención, lee entre líneas,
interpreta gestos e imágenes, en fin, regresa a las inquietudes epistemofílicas
de todo niño.
¿Te defiendes del qué dirán los
demás? Cuántos “los demás”, porque si
dices, todo el mundo, déjame decirte que tu timidez está desmentida por la
creencia de que todo-el-mundo estará pendiente de lo que pienses, digas o
hagas. Porque esa es la definición de
timidez: tímido es aquel que CREE que TODO EL MUNDO está pendiente de él. Y va uno a ver y solamente es la mamá.
Si de esta cuarentena no sales a
hacer valer tus derechos, permíteme decirte: no te sirvió de protección sino de
calabozo de tu propio encierro.
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