lunes, 25 de mayo de 2020


DÍA 2 DE MAYO BAGATELAS

eDUARDO bOTERO tORO



Ayuno de calle
Añoro de ñapas
Nostalgia de galería
Desamorada la morcilla
Con carro sin Carolina
Sin peto para el respeto
Me cierro en este encierro
¿Vacía estará la Alameda?

En cuánto me deja el tomate
Si estará tierno el repollo
De dónde viene este verde
Cómo siguió su mamá
Deje tranquilo ahí el carro
Dos de azúcar y una de sal
Lleve el paico qués bendito
Las astromelias y los anturios
La del Cauca juega hoy

Ayuno de calle
De gente de intercambio de trueque de monedas
Añoro de ñapas de encimas de dos por uno
Ayuno de chuspas de bolsas de cajas
Ayuno de sábado en la galería Alameda
De la morcilla de la Carolina
De la paella del español
De la acera quebradiza que exige el cuidado extremo
Del vigilante de los carros parqueados
Aquí
En este encierro forzado y a sabiendas
De que este ayuno no aplanará la curva de mi panza
Ni rejuvenecerá mi cara poblada de pelos
Ni le dará lustre a mi escritura
Ni nada de eso…

Ayuno de sábado en la galería con desayuno incluido
Con los piropos de las cocineras invitando a su receta
Con la visual de colores y de gentes y de sonidos
Con los magos del rebusque y de la suerte
-         Los recién salidos de la cárcel
-         Los amanecidos con los cuellos de sus camisas raídos
-         Las muchachas pizpiretas que engordan con alegría
-         Las vendedoras de tamales, de bistec y de sobrebarriga
-         Las vendedoras de flores que sacan ramilletes de sus gargantas
-         La anciana que ahora dirige su negocio sentada en su taburete de cuero mientras desgrana arvejas y grita ¡aquí pidieron chunchulo!
-         La artesana, el vendedor de música en memorias, el gallo fino que sigue cantando avanzada la mañana
Vos, yo, treinta años tomados de la mano comenzando los fines de semana con ese toque de fiesta. 
¡Qué ayuno!
Una miniatura con corona, un dios que nace en un pesebre, el aleteo de una anónima mariposa…
¡No hay enemigo pequeño, Goliat!
¡A qué ayunos nos han llevado! ¡A qué orfandad sin retorno! (¿Sin retorno?) Se creció el enano y se acabó el circo.

Mi caletre obtuso invita a las exequias del día sábado sin galería.  Se ruega no enviar ramos de flores y si más bien organizar la creación de la fundación DOLIENTES DEL SÁBADO EN LA GALERÍA, en homenaje al sábado fallecido. Durante la velación se invita a no contar chistes a no tomar tinto aguado ni a vestir de manera vulgar guardando hasta donde sea posible las formas de cortesía con los dolientes del muerto.  Se invita a llorar de manera prudente, sin estridencias ni gritos mucho menos lanzándose atropelladamente sobre el ataúd porque no habrá ataúd y si lo hay no lo abras que de pronto el muerto no está tan muerto y lo que estaba era reposando tan profundamente que parecía muerto pero no el sábado está en franca agonía, pero dura tanto este encierro que me provoca decir: el sábado en la galería, por el momento, ha fallecido.  Sus dolientes invitan a las raras exequias que ahora se hacen en la red para enredarnos más creyéndonos el cuento de que aún somos.









No hay comentarios:

Publicar un comentario